La literatura nunca se detiene — y aquí reunimos los títulos que están marcando la conversación lectora ahora mismo. Libros que conquistan redes, sagas que baten récords de ventas, adaptaciones que arrasan en pantalla y nuevas voces que no paran de crecer.
Si quieres descubrir qué se está leyendo, comentando y recomendando hoy, este es tu rincón.
🐦🔥Romantasy: cuando el amor cruza mundos
Entre las tendencias literarias más potentes de los últimos años destaca el romantasy, un subgénero que ha conquistado a millones de lectores en todo el mundo —y que sigue creciendo en 2025 gracias a su enorme presencia en redes como BookTok y Bookstagram. Esta corriente fusiona el romance con la fantasía épica, creando historias donde el amor no es una subtrama, sino el eje emocional que mueve reinos, guerras y destinos.
El romantasy ofrece una doble vía de escape: mundos llenos de magia, criaturas y profecías, y vínculos sentimentales intensos que oscilan entre el deseo y el sacrificio. En tiempos en los que el lector busca tanto evasión como conexión emocional, este subgénero se ha convertido en una respuesta perfecta: épico y apasionado a la vez.
Su auge también se debe al impulso de redes sociales, donde hashtags como #RomantasyReads o #BookTokRomantasy reúnen millones de visualizaciones. Obras como Alas de sangre de Rebecca Yarros o la saga Una corte de rosas y espinas (ACOTAR) de Sarah J. Maas se han convertido en auténticos fenómenos globales, arrastrando a nuevos públicos y marcando tendencia en ediciones especiales, sagas y adaptaciones audiovisuales.
Más allá de los grandes nombres, el romantasy ha abierto espacio a autoras jóvenes, voces queer y nuevas mitologías no occidentales, ampliando los horizontes del género. Su fórmula mágica combina emoción, aventura y deseo en universos que invitan a creer que el amor —incluso entre dragones y reinas de la noche— puede cambiar el destino del mundo.
🖤Dark Romance: el amor en los límites de la oscuridad
El dark romance continúa siendo una de las corrientes más provocadoras y adictivas del panorama literario actual. A medio camino entre el romance erótico y el thriller emocional, este género explora los límites del deseo, el poder y la redención a través de historias donde el amor se entrelaza con la obsesión, la toxicidad y el peligro. En lugar de idealizar el vínculo romántico, el dark romance lo lleva a su extremo más intenso y vulnerable, mostrando personajes que se mueven en la delgada línea entre la pasión y la destrucción.
Su auge se debe en gran parte a las redes sociales, especialmente BookTok y Bookstagram, donde lectoras de todo el mundo han impulsado sagas que rompen con los cánones del romance tradicional. Este tipo de historias se alejan de los príncipes azules para adentrarse en territorios más turbios —mafias, venganzas, secretos, relaciones prohibidas— donde los personajes deben enfrentarse a sus sombras antes de merecer el amor.
El dark romance ha crecido porque ofrece algo que muchos lectores modernos buscan: intensidad emocional y autenticidad, incluso en su crudeza. Frente a las narrativas planas o previsibles, estas novelas apuestan por el conflicto psicológico y la redención, explorando los matices de lo humano: la culpa, el perdón, la atracción destructiva, el trauma y la cicatriz como forma de amor.
Entre las autoras más influyentes destacan Ana Huang (Saga Pecados, Saga Twisted), H.D. Carlton (Dueto del Gato y el Ratón) o Rina Kent (Saga Legado de Dioses), quienes han elevado el género a fenómeno internacional. En el ámbito hispano, escritoras emergentes también están reinterpretando el dark romance con una sensibilidad más psicológica y feminista, mostrando que el poder puede ser tanto un arma como una forma de liberación.
En 2025, el dark romance no es solo un subgénero erótico: es una forma de explorar lo que ocurre cuando el amor se enfrenta a sus propios demonios. Un viaje emocional que revela que incluso en la oscuridad más profunda puede encontrarse una chispa de luz… si uno se atreve a mirar.
🎓Dark Academia: conocimiento, misterio y belleza melancólica
Oscura, elegante y melancólica, la dark academia celebra la belleza del conocimiento… y el precio de buscarlo. El género ha evolucionado hasta convertirse en una corriente literaria sólida, que en 2025 sigue creciendo y consolidándose como una de las tendencias más fascinantes y transversales del panorama cultural. Nacida en comunidades digitales como Tumblr o Reddit, esta estética —y su derivación narrativa— celebra la obsesión por el conocimiento, la belleza clásica, el arte, la literatura y el misterio, todo envuelto en una atmósfera melancólica, intelectual y a menudo trágica.
En la dark academia, las universidades, los internados antiguos, los círculos secretos y las bibliotecas polvorientas se convierten en escenarios de exploración moral y emocional. Sus protagonistas suelen ser jóvenes brillantes pero atormentados, atrapados entre la ambición, la culpa y la búsqueda de sentido. Los temas recurrentes —la muerte, la estética del saber, el peso del talento o la corrupción del idealismo— dialogan con clásicos como El retrato de Dorian Gray, pero con una sensibilidad moderna que aborda identidad, género y pertenencia.
Su éxito contemporáneo también está ligado a su poderosa estética visual: bufandas de lana, tardes lluviosas, té humeante sobre libros de filosofía. Pero detrás del estilo, la dark academia conecta con una necesidad generacional profunda: la de reivindicar el pensamiento y la cultura como espacios de refugio, cuestionamiento y belleza.
Entre sus exponentes más reconocidos se encuentran El secreto de Donna Tartt —considerada la obra fundacional del movimiento—, Todos somos villanos de M.L. Rio y Babel de R.F. Kuang, que combina crítica poscolonial con erudición lingüística. En el ámbito hispano, autores emergentes comienzan a reinterpretar la tendencia desde universidades europeas y escenarios urbanos, dotándola de nuevas lecturas.
En 2025, la dark academia no solo es un género o una estética, sino una forma de pensar la literatura: una invitación a perderse entre libros antiguos, dilemas morales y amistades peligrosas; una búsqueda de la belleza incluso en la oscuridad del alma. Un género que nos recuerda que la mente también puede ser un campo de batalla.
🚀Ciencia Ficción Especulativa: imaginar el mañana para cambiar el presente
La ciencia ficción especulativa ha recuperado un lugar central en la literatura contemporánea, y 2025 está demostrando que este no es un género del futuro, sino del ahora. A diferencia de la ciencia ficción clásica —centrada en la tecnología, el espacio o la aventura científica—, la vertiente especulativa se enfoca en cómo los avances, las crisis y los dilemas éticos transforman la experiencia humana y social. Es una literatura que usa el “qué pasaría si…” no como simple entretenimiento, sino como herramienta de reflexión y advertencia.
Dentro de este movimiento, el ecofuturismo se ha convertido en una de las ramas más poderosas. Frente a la crisis climática y la ansiedad ambiental, muchos autores imaginan mundos donde la humanidad busca redimirse o adaptarse a un planeta transformado. En lugar de visiones apocalípticas, estas historias exploran nuevas formas de convivencia con la naturaleza, el colapso de los sistemas tradicionales de poder y la reinvención de lo humano ante el cambio ecológico.
¿Por qué está de moda? Porque el público actual no solo quiere escapar: quiere comprender. En una era dominada por la inteligencia artificial, la sobreinformación y la amenaza climática, la ciencia ficción especulativa ofrece narrativas que dialogan con los miedos y esperanzas del siglo XXI. Su atractivo reside en combinar rigor intelectual, emoción y crítica social, presentando futuros posibles que reflejan nuestras decisiones presentes.
Entre sus exponentes contemporáneos destacan Kim Stanley Robinson (El ministerio del futuro), Becky Chambers (El largo viaje a un pequeño planeta iracundo), N.K. Jemisin (La Tierra Fragmentada), Octavia E. Butler (Parábola del sembrador) y Neal Shusterman (Siega). En el ámbito hispano, autores como Rosa Montero, Elia Barceló o Carme Torras están contribuyendo a dar al género una voz propia y profundamente ética.
En 2025, la ciencia ficción especulativa y el ecofuturismo no solo nos invitan a mirar hacia adelante, sino también hacia dentro. Nos recuerdan que imaginar el futuro es, en realidad, una forma de pensar en lo que somos hoy —y en lo que todavía podemos cambiar.
🕯️Fantasía Cozy: magia suave para tiempos intensos
La fantsía cozy (fantasía reconfortante) ha emergido como el refugio literario por excelencia de una era saturada de incertidumbre y ruido. Frente a la épica bélica o el dramatismo político de otras ramas de la fantasía, esta tendencia propone un tono íntimo, cotidiano y esperanzador, donde la magia existe, pero al servicio del bienestar, la amistad o el sentido de comunidad.
A menudo ambientadas en pequeñas aldeas, librerías encantadas o cafeterías mágicas, estas historias priorizan la calidez emocional sobre la acción. El conflicto, si lo hay, nace de la búsqueda personal, el crecimiento o la reconciliación con el pasado. En vez de salvar el mundo, los personajes se salvan a sí mismos, recordando al lector la importancia de la empatía y la calma.
El éxito de títulos como La casa en el mar más azul de TJ Klune o El café de las leyendas de Travis Baldree ha puesto de moda este subgénero, que algunos describen como “una taza de té caliente hecha libro”. Las redes sociales lo han convertido en fenómeno global, con comunidades que celebran lecturas acogedoras, estéticas “cottagecore” y mensajes de esperanza.
En 2025, la fantasía cozy se perfila como el contrapunto luminoso a la Fantasía Oscura (Grimdark): una tendencia que invita a bajar el ritmo, disfrutar del proceso y redescubrir la magia en lo cotidiano. No busca grandes batallas, sino pequeños milagros —y en ese gesto, se ha ganado un lugar esencial en el corazón de los lectores.





